lunes, 19 de octubre de 2009

Un día comunicativo

Me despierta el timbre del despertador. Me lavo la cara y voy a desayunar. Mientras preparo la leche veo el telediario de la mañana, que mi madre a puesto nada más llegar a la cocina. Puede que no le preste demasiada atención, pero al menos empiezo el día sabiendo lo que pasa a mi alrededor.

Al llegar al colegio, en clase me cuentan cualquier cosa que les haya pasado el día anterior. Tal vez ésto no sea un medio de comunicación tradicional pero se le parece. En clase de Lengua me piden que traiga un periódico para trabajar con él. "¿Cuánto tiempo hará desde que no toco un periódico de carne y hueso, y no lo leo en Internet?", me pregunto.

Al llegar a casa, el telediario está a punto de acabar, pero a mi padre le gusta ver los deportes y a mi madre el tiempo.

Mientras hago la tarea me llama una amiga de Tenerife para contarme las noticias de por allí. Tras terminar de hablar con ella y de hacer los deberes me conecto al Messenger para hablar con quien esté conectado y para ver si hay algún e-mail con noticias. Entro también en mi Tuenti para ver si hay alguien en el chat, algún mensaje privado o algún evento con noticias interesantes o importantes. Por último veo mi G-Mail por si Blanca me manda algo. Y entre una cosa y otra le echo un vistazo al periódico y a otras páginas de Internet. Todo esto lo acompaño con música en la radio para entretenerme un poco más.

A la hora de cenar mi padre pone las últimas noticias del día, para mantenernos informados. Para acabar el día mi hermano nos llama y nos cuenta como a sido su jornada, y si en la televisión ponen algo interesante lo veo pero si no me pongo a leer antes de ir a dormir.

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